
En memoria del Reverendo Kensho Furuya 1948-2007
Capitulo II : SIGNOS DE LOS TIEMPOS
Es evidente que tanto el estilo como la actitud en las escuelas de artes marciales han cambiado a lo largo de los años. Una rapida ojeada de estas escuelas nos mostraran que no son solo centros de artes marciales sino de una amplia variedad de actividades físicas , integrando sistemas de defensa personal, de lucha callejera efectiva, de todas las variedades de armas posibles, aerobics, jogging..etc
Dojo, la palabra japonesa para escuela, deriva del viejo termino chino dao chang , así se denominaba en la antigua china a todo lugar donde se celebraban ritos religiosos y ceremonias a los dioses. El término Dojo fue probablemente importado a Japón desde China en los albores del siglo VIII, Originalmente no tenía significado de escuela, tampoco de templo pero no obstante se refería a un lugar sagrado. Dao Chao significa literalmente el lugar de la vía Este concepto fue desarrollado por los ascetas en las montañas que pasaron su vida en esas tierras desabitadas desarrollando distintos ritos de purificación mediante los que alcanzar el conocimiento.
Los primeros artistas adoptaron a estos ascetas para obtener una guia e inspiración espiritual y gradualmente asumieron el término Dojo para referirse a sus lugares práctica. En la antigüedad no habia escuelas de artes marciales tal y como las conocemos. El entrenamiento tenía lugar donde y cuando el profesor decidiera practicar o compartir su conocimiento, tanto si era en un campo como en las profundidades de la montaña . Algunos maestros de artes marciales decían que la única escuela era el campo de batalla o el momento del cuerpo a cuerpo con el oponente. Un proverbio de la época decía que La única escuela verdadera de las artes marciales es el dojo de la vida
En el Japón feudal, los aspirantes a guerrero vagaban por el país buscando maestros que les instruyeran en las artes marciales. Como Japón entró en una era de paz relativa hacía el 1600, muchos artistas marciales que no fueron de nuevo contratados por los señores feudales se trasladaron a los centros urbanos para ganar su pan (o arroz dependiendo de las circustancias) como maestros.
Este fue el principio del Dojo tal y como lo conocemos. En esta época, esto sdojos iniciales fueron denominados machi-Dojo o escuelas de ciudad. Estos dojos eran algunas veces , cerrados para enseñanzas muy formales o para técnicas de lucha poco realistas. Sin embargo, con el paso del tiempo, estos dojos fueron muy populares, compitiendo escuelas que orgullosamente exhibían en grandes tablones su especifica linea y estilo con la intención de captar nuevos alumnos .
Muchas escuelas, especialmente aquellas que podrían llamarse harcore, no estuvieron interesadas en comerciar con su arte. En su lugar, estas escuelas exhibían un extraño tablón de anuncios . Excepto para un iniciado artista marciales anuncio no tenía un significado claro Solamente estaba dibujada una hoz Kama en Japones y un tazón de arroz o wan. Sin duda, algo muy críptico. Pero cuando las palabras japonesas que designan la hoz y el tazón de arroz se leen juntas forman la palabra Camaguán que significa literalmente No nos preocupa si vienes o no . Una traducción más retórica podría ser No nos importa si nos desafías o no. Desgraciadamente hoy este cartel no esta destinado a atraer alumnos y probablemente asustaría a los de corazón mas débil.
Cuando se ven múltiples tablones de anuncios, carteles, folletos y captadores de la mayoría de escuelas marciales, simplemente me nace describirlos como signos del tiempo Estos medios de marketing, sin embrago, reflejan exactamente nuestra visión de las artes marciales, tanto desde el punto de vista del maestro y del estudiante. Años atrás, un aspirante a estudiante pasaba años buscando un maestro competente. Hoy basta con abrir las paginas amarillas y dejar que tus dedos se deslicen por las paginas. A la vez los profesores tiene mas problemas para llevar las escuelas como academias de artes marciales que antes. La cuestión de estos problemas tiene su origen en la realidad de que hoy en día esto es un negocio y en la gran competencia comercial de esta sociedad.
Con esta fuerte presión, nuestros valores han cambiado considerablemente. Profesores deberán esperar menos de sus estudiantes, y estos esperarán algo mas de sus profesores, de lo contrario doblarán la esquina y se irán a la siguiente escuela.
Últimamente, estamos tan habituados a recibir mas y mas que hemos perdido los valores del actual proceso de enseñanaza.
Esta es la paradoja que rodea el entrenamiento de las artes marciales. Deberemos tener un deseo muy fuerte de dominar el arte, tan fuerte que nos prevenga de la incomprensión de que es el arte y que significa.
El maestro de Zen Dogen dijo : la iluminación no puede ser adquirida sin un fuerte deseo de encontrarla. El llamo a esto búsqueda del camino por la mentepero a su vez el gran obstáculo para llegar a la iluminaciones es el propio deseo de encontradla.
Dogen tuvo pasó malas época durante sus meditaciones pero de repente tuvo una gran iluminación cuando su maestro grito a deja tu mente y cuerpo a un lado! al monje sentado a su lado. Aplicado a al entrenamiento de artes marciales moderno, significa que debemos ocuparnos de la realidad de la maestria, con el entrenamiento diario, no con el concepto que dice debemos entrenar, estamos entrenando es la realidad. debemos entrenar es mera teoria.
Esta idea puede ser mas clarificada a fondo por medio de la pregunta al maestro Garra de Dragon, renombrado artista marcial del siglo XVII. Un estudiante pregunto a Garra de Dragon ¿como puedo sentirme satisfecho con mi entrenamiento?, El maestro Garra de Dragon, respondió simplemente Un ladrón entrando en una casa vacía.
Naturalemente el estudiante obtuvo un trozo del puzzle en esta respuesta. un ladron entrando en una casa vacía significa que el ladrón no tiene nada que coger, ninguna razón para romper o destrozar intimidar o cometer algún tipo de crimen. De acuerdo con las palabras del maestro esta debe ser la perfecta actitud mental para el entrenamiento del arte marcial. El estudiante debe absorber completamente en cada entrenamiento lo máximo hasta que no haya separación o diferencia entre sus actividades diarias y el dominio en su arte.
Hoy en día todos queremos demasiado, pero nadie sabe exactamente que quiere. Muchos quieren practicar artes marciales pero no quieren asumir el riesgo al sacrificio sin el pensamiento de alguna clase de recompensa por su entrenamiento. Como resultado, los profesores se venden y venden sus escuelas con panfletos y campañas para atraer estudiantes quienes ven las escuelas como tiendas en las que buscan el detergente de oferta.
Como punto final: algunos años atrás antes de que falleciese el maestro de Zen Sawaki Kodo Roshi fue entrevistado en una televisión nacional de Japón. El entrevistador le preguntó que beneficios has recibido de tu dilatada experiencia en la practica de Zen? Sawali contestó: en 30 años de meditación y practica, he recibido absolutamente nada el entrevistador como era de esperar se quedó sin palabra.
Traduccion:
Santiago G. Almaraz
www.kodokai.com


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